Hola a todos, la última vez hablé de los primeros pasos en WoW, hoy voy a hablarles un poco de Legion desde mi punto de vista y compartír algún intercambio de opiniones con ustedes.

Como algunos sabrán, llegué tarde a WoD, no pude subir mi personaje a nivel máximo durante la expansión, no tuve fortaleza ni nada de ese estilo. Sin embargo, debido a las invasiones, pude acelear la subida de algunos de mis personajes y logré llegar con mi druida a nivel 100 en las últimas horas del evento.

¿Que me encontré después? Pude vivir la expansión desde el minuto 1, recuerdo que ese día estaba enfermo y dormía con un horario horrible, mis obligaciones estaban en un limbo y durante el día de trabajo sentía como 3 kilos de cinta en los ojos. Creo que fui afortunado y no tuve problemas de latencia, desconexiones, etc. Vi la cinemática de introducción y elegí mi primer lugar para comenzar: Val’sharah. Debo admitir que siento que los mapas son diminutos comparados con otras expansiones, aunque muchísimo mas detallados, llenos de vida y de caminos “lineales” donde el 70% de las veces se pueden cruzar con jugadores.

Hablando de otras personas… Siempre supe del odio entre Alianza/Horda, aspecto elemental del juego… Pero hay una sutileza, constantemente me cruzo gente de la otra facción, al menos en el servidor donde estoy, puedo hacer las misiones y monstruos raros sin tener que preocuparme (muchas veces) por los demás, es más, a veces hasta te ayudan y se van, o sin querer se nos escapa un golpe básico entre nosotros. Tengamos en cuenta que siempre están las bestias que tiran 10 ataques en área y derriten todo a su alrededor.

Volviendo al tema de mapas, ya les conté que me gustó Val’sharah, puedo decir tambien que Azuna me gustó estéticamente, pero no su movilidad, tanta agua y tanta zona derrumbada me hizo perderme muchas veces (innecesariamente), entre los riscos y edificios. ¿Stormheim? tiene su aporte a la historia… pero con un relleno horrible para mi gusto. Un ambiente gris y lluvioso, varias cosas que siento que están de mas. Altamontaña me pareció agradable para su ambiente, aunque hicieron el avance de la historia un tanto tediosa de seguir. Suramar tiene un paisaje bastante bello, con una ciudad inhóspita para cualquier dps, haciendo bastante imposible circular tranquilo.

Las misiones tienen un estilo de “grinding” muy molesto, tenés que esperar 1 día para ciertas cosas. A nivel 110 empiezan las misiones de mundo, al estilo modo aventura de Diablo 3, nos permite hacer encargos (algunos horribles como pisar nueces (?) ) los cuales, luego de 4, nos van a dar un cofre con cosas. A veces sólo quiero entrar al juego, hacer alguna que otra misión y tengo 13 horas restantes para alguna tarea y no me queda más que entrar con otro personaje o simplemente dar vueltas en la sala de clase, etc.

Los artefactos me parecieron interesantes, tienen su arbol de perks, los cuales potencian progresivamente nuestra arma. ¿El lado malo? estar forzado a tener siempre esa arma, solamente se puede “transfigurar” mediante su forja, eso a mi gusto le saca identidad al jugador, (ejemplo) creia tener mi espada color rojo, pero caminando por Dalaran veo el 60% de los jugadores con ese skin. O quizás no me gusta tener un arco con un cazador de puntería (MM), sin embargo estoy forzado a usarlo así.

Las mazmorras me parecieron más tediosas que desafiantes, los monstruos tienen harta vida y me resulta insoportable hacerlas para las misiones, preferiría que un jefe tenga menos vida, pero ataques más variados y peligrosos.

Por último me queda hablar de las salas de clases, yo sólo pude ver las del druida, cazador y cazador de demonios, están también llenas de vida, jugadores por doquier y la posibilidad de crear su propio ejercito con personajes de la saga conocidos (para la mayoría menos para mi porque soy nuevo en WoW 😀 ).

Eso es todo en lo que respecta a mi punto de vista, la expansión me gustó mucho y me entretengo dando vueltas por doquier. Nos veremos la próxima cuando mis compañeros terminen sus misiones después de 2 días y pueda volver a reclamar (espero) la recompensa.