Aquí la segunda parte de esta historia muchachos, una que insisto me dejó bastante intrigada. ¿Qué pasó con los Illidari? ¿Cómo se resolverá la situación? No sé ustedes, pero yo necesito saber más, así que, aquí la historia.

Los Sangre del Sol

por Kael’daras Furia del Fénix

Estaba todo listo para irrumpir en la sala del artefacto, Jace hacia los últimos ajustes para los explosivos y así volar una parte de la puerta, Allari ultimaba detalles con Kor’vas mientras los demás cazadores se preparaban, iba a ser una pelea larga pensaban todos, ya que el artefacto debía ser bien custodiado.
Jace: – ¡¡A cubierto!!
Una explosión voló la mitad de la puerta y los cazadores aprovecharon la confusión para entrar y atacar todo lo que se interpusiera entre ellos y el artefacto, volaban partes de demonios por los aires, de repente una nueva explosión lanzó a todos hacia atrás, Rimol había llegado.
Malherido por el encuentro con Itlaen, Rimol estaba decidido a acabar con todos aunque le costara su propia vida, nunca había sido bueno en el campo de batalla, su poder, su jerarquía se debía a como controlaba a los demás para conseguir lo que sea que quisiera.
Varios cazadores habían muerto por la explosión, los demás se reagrupaban como pudieron, ¿cómo había podido provocar esa explosión estando tan herido? La respuesta era simple, se alimentaba del artefacto, estaban en desventaja.
Rimol: – ¡¡Sentirán el verdadero poder de un señor de la legión!!
Una guja volvió a clavarse por su espalda a la vez que le susurraba: – Vaya, así que todavía no aprendes a cuidar la retaguardia.
Esto lo enfureció, con una onda vil lo hizo volar por los aires y golpear contra un pilar. Kayn se lanzó detrás logrando herir más el ya golpeado torso de Rimol, solo para que este le lanzara una bola de fuego vil enviándolo cerca de donde estaban las demás tropas
Allari: – ¡¡¡KAYN!!!

Una guja volvió a volar por la sala rosando el cuello del inquisidor, este no era su objetivo.

Rimol: – Los golpes han nublado tu puntería cazador –riendo de forma burlona-

Itlaen: – De hecho, la guja impacto bien en su objetivo.

La guja había cortado el suministro de energía de Rimol, había cortado su enlace al artefacto y ahora esta absorbía su poder. Con las fuerzas que le quedaban Itlaen se lanzó contra el conquistador, cortando su cabeza.

Itlaen susurro casi para sí mismo: – La sangre del sol es eterna, te encontrare donde estés, mi Sin’anu.

La guja había quedado imbuida en poder vil, pero era inestable, los cazadores tomaron con mucho cuidado el artefacto, y se retiraron rápido, en cualquier momento la guja clavada en la pared causaría una explosión de gran magnitud.

Una vez fuera vieron como todo se desmoronaba, habían asestado un golpe más que duro contra la legión.
En la vuelta de los cazadores al Templo Oscuro fueron llamados por el mismísimo Illidan al enterarse de la hazaña, estaba orgulloso, los nombró su elite, cada uno recibiría un arma diferente, creada con el artefacto que acababan de conseguir, su recompensa sería esa y el orgullo de saber que acabaron con uno de los bastiones más fuertes de la legión

Sin embargo en la cabeza de Itlaen solo resonaban las palabras de Rimol, ¿podía ser esto verdad? ¿Tendría que matarla? No, debía alejar esto de su mente, su pequeña no podía caer en la influencia de la legión y el la encontraría aunque esto le costase la vida, destruiría a la legión y volvería a tener en sus brazos a su amada hija. Al verlo Kayn se le acerco.
Kayn: – No te preocupes, sabes la naturaleza de estos demonios, no puede ser verdad lo que dijo, al menos vengaste a Delrriza y averiguaste que puede estar viva Sin’anu, si es así, la encontraremos, tienes mi palabra que lo haremos. –Luego lo abrazó, como cuando eran niños, un pequeño deja vu de su infancia, sabiendo, suponiendo tal vez que un abrazo podía curar todo-

Itlaen estaba en shock, ¿qué era lo que sentía? ¿Quería llorar? ¿Quería gritar? ¿Era angustia, rabia, o todo junto? Solo pudo asentir con la cabeza.


Si tú también deseas ser el protagonista de esta sección, no dudes en mandar tu propia historia tal y como se detalla aquí. ¡No importa si nunca antes has escrito un relato, solo ármate de ganas e imaginación y anímate a participar!