Buenas y santas mis estimados, hoy vengo a traerles un relato de un amigo, una de su cazador de demonios. En este caso, me dejó con demasiada intriga de saber lo que sigue, qué pasó con varios personajes nombrados, pero como es una muy buena persona (ejem), nos dejará un poco con la intriga. De todas formas, aquí la primera parte.

Los Sangre del Sol

por Kael’daras Furia del Fénix

El grupo de cazadores se había infiltrado en aquella fortaleza demoniaca, Itlaen seguido por Kayn dejaban un rastro de cadáveres, cuerpos viles, por donde pasaban que se iban desvaneciendo mientras sus esencias eran absorbidas. Detrás de ellos una escuadra de cazadores de demonios registraba todo el lugar, liderados por Allari.
Los Furia del Sol avanzaban rápido, como si algo los apresurara, al llegar a la sala principal se encontraron con él, un viejo conocido de Itlaen, alguien que le había quitado mucho, o tal vez todo. Con furia se lanzó hacia adelante dejando atrás a Kayn, dejando atrás todo para vengarse, su amada había caído a manos de este inquisidor, su hija le había sido arrebatada por esta escoria, junto con el último aliento de un corazón que se volvería tan frío como el mismísimo trono helado.
Mientras más se adentraba en la sala, más jaulas veía, ¿estaría ahí su pequeña? Las preguntas se agolpaban en su cabeza, se posó en una esquina, observando las jaulas: draeneis, humanos, orcos, elfos, incluso criaturas que nunca había visto, todos muertos, drenados, pero no había rastros de su niña, quien fuera llamada Sin’anu por la luz que irradiaba al nacer, en thalassiano significa Sangre del Sol, digna hija de la familia Furia del Sol, Kayn logro alcanzarlo.
Kayn: – ¡¿Acaso estás loco?! ¿Enfrentarte a Rimol el Conquistador solo? ¿Sin respaldo?
Itlaen: – No lo entiendes, esto va mas allá de tu visión, incluso de nuestra misión. –Sin despegar la mirada de las jaulas-
Kayn: – No voy a dejar que te mates, yo también la extraño, ¿pero acaso crees que esto es lo que quiere? ¿Qué te mates así sin más? ¡¡No es momento para que te dejes llevar por la ira!!
Itlaen: – No pienso morir hoy, Lord Illidan nos enseño que la furia, la ira podría ser incluso más fuerte que lo vil de nuestros cuerpos, creo que tiene razón, no te metas en el combate Kayn, este es mío –lanzándose hacia el inquisitor-
Sus gujas brillaron mientras desgarraban la espalda del inquisitor, había sido sorprendido, con un movimiento hábil lanzó a Itlaen quien cayó de pie para mirar fijamente a la cara a su presa.
Itlaen: – El gran Rimol, esperaba mejores reflejos, ha pasado un buen tiempo.
Rimol: – Tu cara me es familiar, no sé quien seas, pero hoy morirás.
Sin mediar más palabra, lanzó una bola de fuego vil que Itlaen logró hacer explotar.
Rimol: – Jajaja vienen a molestar a un señor de la legión y mueren tan fácil.
En la parte superior de la fortaleza Allari lideraba las tropas illidari junto a Jace, el objetivo de la misión era recuperar un artefacto poderoso para crear defensas y algunas armas, hasta ahora las bajas habían sido nulas y todo marchaba genial, sin embargo la expresión de preocupación de la elfa era difícil de ocultar.
Jace: – ¿Que ocurre Allari? ¿Por qué esa cara? ¿Donde están Kayn e Itlaen?
Allari: – Por eso mismo, al enterarnos que Rimol el Conquistador estaba aquí Itlaen se infiltró a la sala principal de abajo, Kayn lo siguió, si perdemos a alguno seria un duro golpe para nosotros…
Jace: – No te preocupes, somos entrenados para estas cosas, Rimol es poderoso, pero no tiene oportunidad contra ellos.
Allari: – La expresión de odio de Itlaen, nunca lo había visto así, es como si lo hubiera dominado la ira…
Jace: – No hay de qué preocuparse, para eso está Kayn, juraría por lo que sea que volverán con la cabeza del conquistador – soltando una carcajada
Allari: – Tal vez lo jurarías por tu peinado –Allari ríe un poco aliviada-
Jace: – ja ja muy graciosa…
Al llegar a una gran puerta Allari ordena a Kor’vas que prepare a las tropas, detrás de ella esta su objetivo.
De entre el humo causado por la explosión salió una guja que se clavó de forma tan violenta contra el hombro de Rimol que termina por estamparlo en la pared, acto seguido Itlaen saltó para clavar la guja libre en el mismo hombro , cortándole el brazo al demonio.
De un quejido, que se escuchó por toda la sala, éste lanzó un golpe que da en el pecho del cazador haciéndolo retroceder.
Itlaen: – ¿Te hacía falta ese brazo? Uy, perdón –soltando una molesta risa sarcástica- es una parte de lo que vas a sufrir hoy.
Rimol: – ¿Quién… Eres? –Midiendo los movimientos del cazador-
Itlaen: – Que falta de modales, disculpa –soltando una sonrisa- soy Itlaen Furia del Sol, mataste a mi esposa, secuestraste a mi hija, esta es mi venganza –sin mediar mas palabra se lanza contra el inquisidor-
Sin embargo, Rimol logró esquivarlo y golpearlo con otra bola de fuego vil.
Rimol: – Oh, sí –con una risa maliciosa- las recuerdo, la niña aún vive –sonríe para sí mismo- Es una muy buena estudiante.
El cazador se recompuso rápidamente, poniéndose en pie y volvió a lanzarse contra el inquisidor, volviendo a dejarlo con la espalda pegada en la pared. Clavó sus gujas en el pecho de este, haciendo la sala se estremeciera por la fuerza.
Y le susurra: – Conozco a los de tu clase, quieres jugar conmigo, hacerme caer en tu juego, pero este es tu final. –al terminar de decir esto irrumpen guardias viles en la sala y Rimol responde: – Tal vez ya estabas jugando desde un principio –soltando una risa de lo más molesta-
Logró transportarse malherido y huir escaleras arriba, al ver esto Kayn se lanzó detrás de Itlaen contra los guardias, cabezas viles rodaron y los cazadores se apresuraron en seguir al inquisidor.

Continuará…


Si tú también deseas ser el protagonista de esta sección, no dudes en mandar tu propia historia tal y como se detalla aquí. ¡No importa si nunca antes has escrito un relato, solo ármate de ganas e imaginación y anímate a participar!


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