Esta semana he vuelto a verlo; Un mensaje que no por ser igual a muchos otros que he visto antes ha conseguido pasar desapecibido, sino que me ha hecho fijarme en el y conseguir que le de vueltas a una sola pregunta ¿Por qué los jugadores quieren discriminarse a sí mismos? Porque aunque no lo parezca, es lo que hacen y me temo que ninguno de nosotros lo podrá arreglar.

El mensaje al que me refiero era uno que anunciaba una hermandad de reciente creación, un mensaje como tantos otros que sólo busca reclutar nuevos miembros, hasta ahí todo bien, si no fuese porque el motivo de creación de la hermandad era el de tener un punto de encuentro para jugadores homosexuales… Esta hermandad en concreto se salvaría de la purga, aunque sólo fuese porque el mensaje dejaba bien claro que admitían cualquier tipo de jugador, sin importar sus preferencias sexuales, pero por desgracia no todas son así.

A lo largo de los años he visto muchos tipos de hermandades, que girando alrededor de una misma temática intentan juntar en sus filas a un determinado tipo de jugadores, casi siempre con la excusa de que quienes pertenezcan a ese grupo social podrán jugar juntos y hacer piña. Hermandades con ese modelo las he visto de varios tipos; De mujeres, de Homosexuales, Territoriales (que sólo admiten gente de un lugar concreto), y alguna que otra más, aunque esos tres tipos son los que más veces he encontrado.

No seré yo quien les diga que no pueden jugar juntos, ni quien se queje porque tengan una característica común que piensan que los define por encima de todo los demás. Pero sí que considero una muy mala idea el que se recluyan ellos mismos en un ghetto, simplemente no entiendo esa necesidad de ponerse una etiqueta que no tiene nada que ver con el juego y usarla además para apartarse del resto de jugadores. Sinceramente ¿A quién le importa que el tanque sea un hombre o una mujer, que sea gay, o que sea gallego? Si cumple con su labor dentro del juego a la mayoría debería de bastarle, y a nadie tendría que caerle mejor o peor por ninguna de esas características.

Lo único que consiguen quienes piensan que estas hermandades son buena idea, es apartar a quienes están dentro de ellas del resto y evitar en cierta medida que se relacionen con otros jugadores que no son como ellos, además de ponerles una etiqueta que no necesitan. Esa es una gran parte del problema, la de las etiquetas, no creo que a nadie le importe lo que son o dejan de ser en su día a día para poder jugar con ellos, pero de seguir así puede que algún día terminemos como en USA donde ya hace años que etiquetan a la población dependiendo de su etnia. ¿afro americanos, asiático americanos, nativos americanos? Sigo pensando que eso sólo sirve para segregar y conseguir que crezcan las diferencias entre ellos, cuando lo más sencillo sería decir que son todos americanos y nada más.

Todavía en Azeroth falta mucho para llegar a ese nivel, aunque a los no muertos y algunos clanes orcos ya les gustaría, pero de seguir así seremos los propios jugadores y no las distintas razas jugables quienes consigamos aumentar cada vez más la distancia que nos separa. Una distancia que, todo sea dicho, es la mayoría de las veces, una simple excusa usada para reivindicar unos supuestos derechos que no tienen nada que ver con el juego y que vistos de cualquier otra manera no serían si quiera tomados en serio, aunque de eso creo que mejor hablaré la semana que viene.